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dialogos

Travesías de Noe Alvarado*

Alberto Dallal
dallal@servidor.unam.mx

Los cursos que se realizan como intercambio de Universidades públicas conllevan a veces gratas experiencias. Recientemente se organizó un curso para los alumnos del Instituto de Bellas Artes de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Lo titulé La danza contemporánea en México ; la duración fue de cinco días, de tres horas diarias. Sentado entre los alumnos, jóvenes estudiantes de danza en el Instituto, me percaté de la presencia de un hombre de mi edad, quien tomaba apuntes y guardaba atención y respeto extremos a mis lecciones. El primer día, al terminar la clase, y al pasar la consabida lista (para tener derecho al "reconocimiento" correspondiente), este personaje contestó al nombre de Noé Alvarado. Lo reconocí en seguida: un destacado bailarín de la Compañía Nacional de Danza desde su fundación (ballet clásico) y desde antes, en el Ballet Concierto de México que comandaba Felipe Segura. Aproveché su asistencia a mi curso para entrevistarlo y registrar sus travesías.

Noé nació en la Ciudad de México el 13 de julio de 1936. Desde muy pequeño decidió dedicarse a la danza y fue bailarín profesional, maestro y ensayador toda su vida.

            Noé Alvarado: Vi Cabalgata , el espectáculo flamenco de Miguel Herrera y Carmelita Vázquez y me quedé prendado. Bailaba en mi casa, ponía discos. Mi hermana mayor ya estudiaba pero a mí no me admitieron en su escuela. A los catorce años busqué y hallé, en la Avenida Hidalgo, el estudio de Serge Unger y Felipe Segura. Cuando llegué ensayaban Laura Urdapilleta, Tomás Seixas, Telésforo Acosta. Dije que quería aprender y me admitieron pero no daban muchas clases y busqué y me integré a la escuela de Nelsy Dambré. Con ella y el maestro Martín Lemus me capacité, hasta que Felipe me invitó a bailar.

Noé Alvarado en ensayo de El pájaro azul . Archivo Noé Alvarado.

            Sin embargo, lo primero que bailó fue Capricho español y Farruca . Jerezana. En 1980 viajó a Chihuahua, a bailar con Laura Urdapilleta. La maestra Ornelas observó que yo podía dar clases y me invitó a impartir cursos y montar coreografías en la Escuela Sergio Franco. Durante años impartí cursos aquí, en la capital del Estado, y en Delicias. Simultáneamente. Hasta que monté mi estudio y hasta que me llamaron de la Universidad para completar los cursos. Simultáneamente formé un grupo de flamenco al que se han incorporado muchachos de gran talento. Ofrecemos funciones, espectáculos en muchas ciudades del Estado.

            Las enseñanzas de Noé Alvarado, entonces, han dado enormes frutos. Por largos quince años, Laura Urdapilleta se instaló en Ciudad Juárez e inició allí a muchos bailarines y bailarinas que, prendidos de la danza, han diversificado interpretaciones, coreografías y géneros. Noé Alvarado ha seguido la fructífera tradición de descentralizar la enseñanza de la danza, de la misma manera que la precursora del fenómeno, Martha Bracho, iniciara las actividades dancísticas en el Estado de Sonora. En Hermosillo hay tres o cuatro grupos profesionales de alta calidad y una escuela universitaria de danza.

            NA: En la actualidad se organizan homenajes para celebrar los veinticinco años de mis actividades docentes y artísticas. Las agradezco pero no me podría ver en acciones distintas a la danza. De mi generación, soy el único que sigue bailando pues el flamenco no impone límites por la edad. Por el contrario, creo que esas intensidades del tablado, de las piezas españolas: los taconeos, el garbo, y todo lo demás, lo transmite uno aún en la madurez. Aquí aguanté las nevadas, el frío, los calores tremendos porque hay gente que permanece fiel a la danza, espectadores que perciben esas entregas tan tremendas que exige la danza. Y hay gente muy talentosa que literalmente me sigue los pasos... y los supera.

            Ahora vivo en un espacio mínimo, de recámara, baño y un minúsculo escritorio. Tengo solamente mis partituras, mi música, mis fotos, mis programas, mis diagramas. El vestuario de mis espectáculos. El bailarín vive con lo mínimo. Estoy muy a gusto. No puede alejarse por cuestiones domésticas de sus rutinas, de sus atenciones concentradas. Esto no lo entiende muy bien la gente. Ni lo entenderá. Como que lo transmite uno sólo a aquellas personas que entienden que la danza es entrega total. Yo me siento a mis anchas, a mi edad, porque lo logré. Sólo me quedan mis hermanas, que viven cerca de Pachuca, a quines visito todas las vacaciones, y me quedan, oh maravilla, mis actividades de la danza. Toda una vida.

            Noé es gran amigo de los bailarines, en la Ciudad de México. "Veo, cuando voy, a Carlos López, a veces a Sonia Castañeda, Socorro Bastida, Aurelio García, Laura Echeverría, Guillermo Maldonado..." Personajes básicos de la danza clásica en México, como el propio Noé Alvarado, con quienes la historia de la danza tiene una gran deuda porque los intérpretes, los "ejecutantes", sobre los que recae el acto mismo del arte de la danza, no llegan a ser registrados apropiadamente...

* Usted puede establecer contacto con el bailarín Noé Alvarado en la siguiente dirección y teléfono: Calle 22 # 1001, Col. Santa Rita, Chihuahua, Chihuahua. Tel: 01.614.415.27.19



   
Instituto de Investigaciones Estéticas
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO