Cabeza Bolet’n Informativo IMçGENES IIE boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-dearchivo
boton-inicio boton-directorio menu-boletin boton-archivo boton-regresar boton-instituto boton-unam boton-contacto
 
dialogos

¿Por qué te vas, mija? Puros Primos de Durango

Sara Carolina Cruz Mendoza*
carimme_20@hotmail.com

 

–¿Por qué te vas, mija?
            –Comper…, dije atravesando por entre las maletas y esquivando a
            Javier.
            –Ése es el gritito de Los Primos de Durango, explicó Javier.

Originaria de Vicente Guerrero, Durango, surge la agrupación más joven que ha recibido premios por ser la banda innovadora de un subgénero dentro del género duranguense, o pasito duranguense como comúnmente se le llama a ese mover “extraño” de cadera y  hombros.
            Este subgénero es el duranguense light que consiste, según palabras de Arturo, el primer vocalista de la agrupación, en hacer los temas más románticos, mezclando el género pop con el duranguense.
            “¿El duranguense light…? Has de cuenta que le bajamos el pitch a las canciones, las hicimos más lentas, las hicimos más… fresonas, no tan rancheras, para que me entiendas. Algunas canciones pop las hicimos versión duranguense. Es algo más relajado.”

¿El cambio lo hicieron a propósito o surgió de la nada?
            Más de la nada, reconoce Arturo. Pensamos un poco en hacer el cambio para ofrecer algo nuevo. No sólo nos gusta la música grupera sino también el pop y ya después le pusieron ese nombre, el de duranguense light
            La entrevista se desarrolla en una habitación de hotel. Javier fue el primero en entrar al cuarto en el que ya estaba uno de los integrantes y el representante del grupo; después hizo su aparición Arturo, seguido por Luis (el más pequeño de edad), y el último en llegar fue Fernando.
Javier preguntó cómo iba a estar el baile de esa noche. Yo fotografiaba su rostro y el de los demás que se encontraban en la habitación. Los otros “primos” veían su celular, ocupaban el teléfono, revisaban las maletas y platicaban sobre cualquier cosa.
            En cuestiones numéricas y acomodo de instrumentos, son nueve los integrantes que dan vida a las canciones que se escuchan en la radio. Para la imagen pública que maneja la mercadotecnia, sólo son cuatro jóvenes, hijos de los demás integrantes.
            El vocalista central o primer vocal es Arturo Manuel Vargas; el segundo vocalista es Javier Eduardo Vargas; toca el saxofón Jesús Fernando Vargas mientras que Luis Enrique Vargas se encarga de la batería y del teclado. Los dos últimos y Arturo son hermanos, mientras que Javier es su primo.
            Los otros integrantes son Arturo Manuel Vargas Duéñez, encargado del saxofón tenor; Felipe de Jesús Herrera Ramírez, en la tambora; Eduardo Vargas Duéñez, en los teclados; Francisco Javier Vargas Duénez en el teclado y la tuba y Noe Serrano Domínguez en la batería.

¿Qué es este movimiento de la música duranguense?
            Pues mira –comenzó a explicar Javier, con su falsete que denota su origen norteño–, el duranguense es una corriente que tiene que ver mucho con Estados Unidos. Allá, de donde somos nosotros, surgió un grupo que se llama Paraíso Tropical de Durango y en sí ellos fueron los que mezclaron las tarolas con el teclado y los saxofones, además de la tambora. En donde se dio a conocer el ritmo fue en Chicago, Illinois, porque allá hay mucha gente de Durango.
            El pasito duranguense surgió con el grupo Montez (de Durango), que según la gente es andarse moviendo nomás como robot.
            El duranguense, más allá de ser un género musical, tiene que ver también con cuestiones de contracultura, pues Chicago es uno de los estados del país vecino del norte que más presencia tiene de indocumentados. Ahí surge una de las cunas más importantes para el desarrollo y quórum de los grupos que tocan este estilo musical.
            En el Distrito Federal no hace mucho empezó a escucharse de los grupos de duranguense. Ahora hasta en estaciones de radio que transmiten música pop se escucha el ritmo y es muy común que en todas las fiestas aparezca al menos una canción convertida al género duranguense.


¿Es un “requisito” o  característica que todas las canciones de los grupos duranguenses sean covers?
            No es un requisito, dice Arturo, pero sí es un recurso que se usa mucho porque se trata de una canción que recuerdas y es más fácil que la gente la acepte y la baile. Sin embargo, nosotros tenemos dos canciones inéditas en nuestro disco nuevo.
            La agrupación de la “nueva sensación duranguense”, como también se les conoce, tiene sus orígenes en el grupo Vargas Musical, integrado por los padres y tíos, respectivamente, de los cuatro integrantes quienes son la imagen actual del grupo.

¿Cómo decidieron o quién decidió que ustedes cuatro fueran la imagen de la agrupación?
            Muchos pueden pensar que fue en mala onda o algo así, pero la verdad es que ellos mismos (nuestros padres y tíos) decidieron que fuéramos nosotros a los que les manejaran la imagen. El concepto de la agrupación es más light, entonces ellos decidieron que nosotros, los más jóvenes, fuéramos la imagen del grupo.
            La estrategia resultó acertada. Al ver a cuatro jóvenes entusiastas, coquetos y que además disfrutan lo que cantan, ha sido el gancho perfecto para que miles de señoritas los tengan como su grupo predilecto. Asimismo, personas de mayor edad bailan y corean sus canciones.
            Otro de los ganchos es que Los Primos de Durango sacaron temas musicales muy conocidos pertenecientes al género pop; quizá por esta razón fueron aceptados con mayor facilidad. Aunque hay que reconocer que el tema Tal vez –versión duranguense– era poco conocido con excepción de la zona norte del país; Los Primos lo hicieron resurgir para quedarse anclado en el público y en la historia de la agrupación.
            “Tal vez es nuestro himno”, dice sonriente Arturo, mientras Javier y Luis asienten con la cabeza gustosos de saber que han logrado el éxito. “A donde quiera que vamos, nos piden Tal vez.”
            Esa sonrisa pícara de los muchachos me hace pensar que realmente cantan porque es lo que quieren hacer y que no ingresaron a la agrupación por no tener otra ocupación.  “Desde niños anduvimos metidos ahí con los instrumentos, tocando y cantando con nuestros papás”, dice Javier.

Ustedes son muy jóvenes y han logrado tener tanto éxito, ¿les ha costado trabajo mantener el equilibrio personal y profesional?
            Arturo: Afortunadamente no. Nuestros padres y tíos siempre están dándonos consejos, cuidándonos, “jalándonos las orejas” –interviene Luis-, nos prohíben subir mujeres al autobús, beber… Nos recomiendan que tratemos bien a los medios de comunicación, que atendamos a al gente.

Pese a los ocho años de trayectoria como integrantes de Los Primos de Durango, fue hasta el 2003 cuando con su disco Nostalgia duranguense comenzaron a sonar en las radiodifusoras de la capital mexicana. El tema que permitió que mucha gente centrara sus ojos en ellos fue Tocando fondo, interpretada originalmente por el cantante pop Kalimba.
            En el 2006, con el disco Tal vez, lograron ventas impresionantes además de colocarse dentro de los primeros lugares de popularidad por varias semanas. También se les vio aparecer en programas de televisión tanto de paga como en sistema abierto.

¿Cómo combinan su vida de adolescentes, de jóvenes, con la fama que tienen?, ¿siguen yendo a los bailes?
            Como desde niños estuvimos metidos en esto, platica Arturo, casi no íbamos a los bailes ni cosas por el estilo, nos dedicábamos a tocar y a ensayar. Cuando llegamos a tener un poco de tiempo libre vamos al cine o hacemos algo más relajante.

¿Qué hubieran estudiado o qué profesión elegirían si no se dedicaran a la música?
            Arturo: ¡Hijole!, pues… arquitectura, a mi me hubiera gustado estudiar eso.
            Javier: Yo leyes, hubiera estudiado derecho, me gusta mucho.
            Fernando: Yo hubiera estudiado algo que tuviera que ver con la computación, me encanta andar de cibernauta.
            Luis: A mí, desde niño, definitivamente me gustó esto de la música. “Sí, complementa Arturo, sin duda él es el que más dedicación ha puesto al grupo.


Sus edades oscilan entre los 18 y los 24 años de edad. Aunque para muchos puede significar un arma en contra por la inmadurez, para ellos es un elemento que los fortalece porque están llegando a un público bien definido (aficionado o no al género grupero) que es igual que ellos en cuanto a edad y gustos. Esa coincidencia con el público les permite perfeccionar sus estrategias y planes de trabajo futuro.
            Esta edad, además, es la idónea entre ellos porque comparten secretos y aventuras; la hermandad y familiaridad que siempre han tenido es un factor que se ve reflejado en el nombre de la agrupación.
            “Ellos se pusieron Primos porque cuando andaban buscando el nombre pensaron en muchos, pero ninguno les gustaba, ninguno amarraba bien y se preguntaban, ¿cómo nos ponemos, primo?, ¡no sé, primo! Así se la llevaban hasta decidir que, como esa era la manera como siempre se decían, pues era la idónea”, explica Juan Carlos Ortega, uno de los dueños del concepto “Primos de Durango”.
            El éxito del tema Tal vez y su posicionamiento en los primeros lugares de popularidad en las listas de radiodifusoras gruperas y revistas especializadas del género, los llevó a tener sus primeras nominaciones en los premios Furia Musical, tanto en la categoría Revelación del año, como en Grupo duranguense del año, aunque sólo pudieron obtener la primera nominación.
            Con el apoyo de American Show Latin, Los Primos de Durango han recibido apoyo de asesoría de imagen, así como para promocionar sus discos tanto en México como en Estados Unidos. En noviembre de 2006 contrataron como representantes a Prime Time Entertainment, empresa que en asociación con American Show Latin ha logrado que Los Primos de Durando aparezcan en los primeros veinte sitios de la lista de popularidad de la revista Billboard.
            Su éxito también se debe a las innovaciones que ofrecen en sus espectáculos. En fechas recientes presentaron lo que se llama el “Duranguense Hot”, que resulta ser nada menos que un baile cadencioso de Javier. “A mí no me importa que me agarren la pompa, si eso les gusta a las chicas.” Por su parte, Arturo ríe y complementa: “es que con sólo verlo bailar provoca que las mujeres le avienten ciertas ropas íntimas”. Y Javier se justifica: “ya hasta estoy pensando en poner una corsetería”.

“Es más, que te baile, que te baile”, provocó Arturo. Sentado en la cama del hotel, Luis buscó en su celular el tema Cariñito (uno de los dos inéditos del disco Voy a convencerte) y entonces Javier comenzó a bailar mientras yo simplemente enrojecía. Al grito de “déjate querer”, comenzó a levantarse el suéter y cuando ya no pude contener la risa y la pena, el show se suspendió.

De momento mucha gente piensa que el duranguense (pese a tener poco más de 30 años de historia) es solamente momentáneo; sin embargo, ese mismo efecto tuvieron géneros como el dance, el tecno y otros tantos que han surgido; algunas personas se atreven a pronosticar que pronto llegarán a desaparecer. Otros especialistas, por el contrario, sostienen que es un género musical que llegó para quedarse. “El duranguense llegó para quedarse”, afirma Javier. Es un movimiento que anda fuerte.”
            Y creo que dio en el clavo. En primer lugar, el duranguense no se manifiesta sólo como “lo que todos cantan por estrategia comercial” sino como parte de la identidad de una comunidad que se encuentra fuera de casa y busca arraigarse a sus raíces a través de la música y las características identitarias que les permita seguir sintiendo que son parte de un país que tuvieron que abandonar; es el mismo efecto que en su momento experimentó la música de banda e incluso los corridos.
            En segundo lugar, con frecuencia sucede que cualquiera canta lo de moda pero también se trascienden barreras y se buscan las raíces para poder entender y adoptar un género musical. Lo anterior se observa en el duranguense: mezcla de ritmos pero también  creación de un paso de baile que lo identifica.


¿Y cómo se baila el duranguense?
            Arturo: Pues es más movimiento de cadera…
            Javier: Pero suavecito, no tan tosco como la banda; también hay que mover los hombros.
            Luis: Con pasitos chiquitos.
            Arturo: ¿A poco sí sale en las fotos bailando?
            Para muestra un botón. Me apresuré a tomar fotos que en secuencia capturaron al más bailador de todos, Javier, dándome una clase de duranguense light.

Para apreciar un video de Los Primos de Durango hacer click en la siguiente dirección electrónica:
www.losprimosdedurango.com.mx/inicio.php?op=4&disc=16

* Sara Carolina Cruz Mendoza es periodista. Egresada de la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.

Inserción en Imágenes: 25.02.08
Foto de portal: Arturo, Javier, Luis y Fernando, integrantes de Los Primos de Durango. Fotografías tomadas del sitio oficial www.losprimosdedurango.com.mx



   
Instituto de Investigaciones Estéticas
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO